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Provincia de India: La educación transformadora se integra perfectamente en la perspectiva de la Eco-Asunción perspective

P eventMiércoles, 08 Diciembre 2021

Sr. Susan Varghese R,A

La creatividad del creador y su creación suscita asombro en la mente de quien está en sintonía con la naturaleza transformadora del universo y su creación. El Señor Dios hizo brotar del suelo todo tipo de árbol agradable a la vista y bueno para comer (Génesis 2, 9). El Señor Dios tomó al hombre y lo puso en el jardín del Edén para que lo labrara y lo cuidara (Génesis 2,15). Desde que el mundo es mundo, lo invisible de Dios, es decir, su eterno poder y su divinidad, resulta visible para el que reflexiona sobre sus obras (Romanos 1,20). La Tierra y el Cielo, los bosques y los campos, los lagos y los ríos, la montaña y el mar, nos enseñan más de lo que podemos aprender en los libros. Es más, Santa María Eugenia nos invita a ver el mundo como un lugar de gloria para Dios.

La educación transformadora tiene necesariamente una dimensión comunitaria y colectiva. Se basa en las relaciones ecológicas y la interdependencia beneficiosa, vivida como un compartir de la riqueza.

En todo el mundo, la investigación demuestra que el cambio climático, la degradación de los ecosistemas y la pérdida de biodiversidad son una amenaza para la propia supervivencia de la humanidad y de la mayoría de las especies de la tierra (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), 2007).

Cuando repasamos las páginas del sistema educativo indio, encontramos que Rabindranath Tagore, el gran educador y ecologista indio que insistía en que la educación debería impartirse en un entorno natural. Decía: "Los niños tienen su mente subconsciente activa que, como un árbol, tiene el poder de extraer su alimento de la atmósfera circundante". También decía que una institución educativa no debería ser "una jaula muerta en la que las mentes vivas se alimentan con comida preparada artificialmente". También hace hincapié en el contacto del alumno con la naturaleza. Aparte de la actividad física, la naturaleza enseña al hombre más que cualquier institución. Tagore recomendaba que la educación se impartiera en plena naturaleza, lo que reforzaría los lazos entre el hombre y la Naturaleza. Tanto el hombre como la Naturaleza son creaciones de un mismo Dios. Favoreciendo el antiguo sistema de educación Gurukul, Tagore recomienda un sistema antiguo de educación en el que profesores y alumnos deben vivir juntos como miembros de una misma familia manteniendo una relación dulce entre ellos.

Inspiradas en la educación india Gurukula y la pedagogía de la educación en la Asunción, las hermanas de la provincia india comenzaron la escuela Dnyanjyoti Kanya Ashram (es un pensionado solo para niñas tribales) en Tilloli en 1996 con la misión y visión de Santa María Eugenia. Inspirándonos en Santa María Eugenia, impartimos una educación de calidad - excelencia académica, formación del carácter y responsabilidad social y ecológica - a las jóvenes para que tengan confianza y sean competentes para enfrentar los desafíos de nuestro tiempo y convertirse en agentes de transformación.

La escuela está situada en medio de pueblos tribales. Es un cinturón tribal con antecedentes agrícolas. Cuando nuestras hermanas comenzaron el trabajo social en Dindori en el distrito de Nashik, Maharashtra, la gente del lugar estaba muy cerca de la naturaleza y era competente en el trabajo agrícola, pero no eran conscientes de la importancia de la educación, especialmente de las niñas. Ponían el pretexto de que sus hijas solo servían para hacerse cargo de las tareas diarias de la casa y de sus hermanos. Fue una experiencia atroz para nuestras hermanas. Entonces, decidieron tender un puente entre la educación transformadora  no formal y la educación transformadora formal de la Asunción. La luz que Madre María Eugenia encendió en el corazón de sus hijas, nos llenó de valor para arriesgarnos y llegar a las personas que estaban en la periferia. Entonces, comenzamos un internado para las niñas tribales para cumplir la misión y visión de la Madre María Eugenia en el contexto indio.

Es un paisaje exuberante con pequeñas colinas y una pequeña presa con el fondo de una vegetación verde y exuberante. Aquí, las alumnas reciben una educación de acuerdo con el plan de estudios del gobierno de Maharashtra. Aplicamos la pedagogía educativa de la Asunción dentro de este plan. Se promueve que las alumnas tengan excelencia académica, junto con capacidad para trabajar en equipo y tener un corazón empático con todos los seres vivos. Hacen yoga por la mañana. Poco después del yoga, van al jardín (jardín de flores, vegetales, frutales) durante media hora. Este es el momento en que cuidan las plantas y, de muchas otras formas, están en contacto con el medio ambiente. Cada grupo de alumnas va acompañado de una hermana. Aprenden a mantener limpio el entorno con sus propias manos. Aquí las actividades curriculares y extracurriculares van de la mano. Nos tomamos en serio la protección de la naturaleza desde junio de 2018. Plantamos variedad de frutales y árboles de bosque en nuestro recinto escolar. Hermanas, alumnas y personal no docente cuidan el hábitat. La mayoría de los árboles comienzan a dar frutos. La variedad de árboles que plantamos crecen rápidamente y atraen muchos pájaros y mariposas a nuestro recinto. El mismo año diseñamos y plantamos muchas plantas de flores. Los visitantes quedan prendados viendo las flores. Dicen que esta atmósfera desprende mucha energía positiva. La gente nos visita fascinada por la belleza del lugar. Todo esto ha traído una transformación en el comportamiento y el carácter de las alumnas, padres y personal. La naturaleza reivindicativa de algunos de los padres, alumnas y personal ha cambiado. Se van volviendo más agradables y amables. La atmósfera de enseñanza-aprendizaje de la escuela cambia lenta y constantemente. Ahora hay mucha energía positiva en todas partes. Nuestro espacio es un ejemplo de cómo la Naturaleza puede contribuir a la educación transformadora y a hacer del ser humano un ser humano más comprometido socialmente y con un corazón más humano.

Es hora de tomarse en serio a la Naturaleza como recurso para el aprendizaje y el desarrollo. Es hora de incorporar la Naturaleza y la pedagogía basada en ella a la educación formal. Cuando los jóvenes están conectados con la Naturaleza, tiene un impacto positivo en su educación, en su salud, en su bienestar emocional y físico y en sus responsabilidades personales y sociales. Les ayuda a construir una sociedad donde reina la justicia, la paz y la integridad de la creación. La educación transformadora conectada con la Naturaleza vincula también a las alumnas con la Creación y con el Creador con un vínculo de amor sincero. Enciende la mente de las alumnas y les abre a las infinitas oportunidades de la vida.