local_offer JPICS

La interculturalidad, una decisión cotidiana del corazón…

L eventLunes, 25 Mayo 2026

Del 11 al 15 de mayo de 2026 seis hermanas fuimos invitadas por nuestras provinciales, para participar en un taller sobre interculturalidad para América latina y el Caribe organizado por la CLAR, la UISG y la Fundación Hilton en línea. El objetivo es promover en la V. Consagrada la importancia de la conciencia y competencia intercultural para la misión y la vida comunitaria. También integrar esta dimensión en la formación y ministerios pastorales para construir la comunión.

Fue un taller muy rico, nos abrió un gran horizonte sobre este aspecto y nos dejó muchos retos y llamadas para aplicar en nuestras comunidades y apostolados. Es un tema muy ligado a la humanización y sinodalidad.

Les compartimos algunos temas que reflexionamos.

+La interculturalidad… Es una búsqueda intencional de nuevas condiciones que permitan interacciones verdaderas y mutuamente enriquecedoras entre las culturas. Es un camino de conversión para responder a la globalización del mundo actual. Busca equidad y reconocimiento. Relación horizontal entre culturas

Es el resultado de la integración de las contribuciones de varias expresiones culturales de manera tal que forman algo NUEVO sin disminuir el valor de cada uno de los componentes culturales…” (Pietrzak2006:3).

Como nos invitó el Papa Francisco: “Nuestra convivencia intercultural es un signo de esperanza para el mundo de hoy. Soñemos, pues, como una sola familia humana, como compañeros de viaje que comparten la misma carne, como hijos de la misma tierra que es nuestra casa común, aportando cada uno la riqueza de sus creencias y convicciones, cada uno con su propia voz, hermanos todos” …F. Tutti, 8.

+Nuestras “identidades “profundas no son “puras” sino plurales: Es importante preguntarnos: ¿Qué culturas, formas de actuar, pensar, relacionarse, vivir e interpretar el tiempo, espacio, relaciones, tecnologías, trabajo, opciones, etc. hay en América latina y en nuestros países? Y también: ¿Cuántas culturas viven o cohabitan en mí? No cuántas culturas he encontrado, más bien cuántas ya hacen parte de mí, de mi forma de actuar, pensar, relacionarme, vivir conmigo misma y con los demás… ¿Cómo vivo esta pluralidad interna?

Nuestras “identidades “profundas se encuentran con otras… y con otras formas de manejo identitario… ¿Que pasa en mi comunidad con mi pertenencia plural? ¿Puedo ser yo misma? ¿Qué pasa en mi contexto social, cultural con mi pertenencia plural? ¿Hay conflictos, encuentros, desencuentros, partes escondidas?…

+Jesús nació en una cultura específica: Nació en la cultura judía. Hablaba arameo, pensaba como semita, vestía, enseñaba y rezaba como judío. Su misión estaba dirigida principalmente a su propio pueblo. Fue condicionado y limitado por su cultura humana. Tuvo que distanciarse y convertirse, separándose de las reglas de exclusión.

Un ejemplo es su relación con la mujer Cananea (Mt 15,21- 28): Jesús inicialmente responde de manera excluyente, pero la fe y humildad de la mujer lo llevan a cambiar su actitud y curar a su hija. Va más allá de lo establecido, dispuesto a ser malinterpretado, y establece un diálogo intercultural y contracultural. Ambos (Jesús y la mujer) deben superar sus propias percepciones y culturas para crear un nuevo espacio de encuentro. El discipulado cristiano implica desafiar las convenciones culturales para conformarse al Evangelio.

+El liderazgo y la interculturalidad-Somos sembradoras, discípulas, no tenemos todas las respuestas ante la realidad compleja, nos corresponde sembrar en la noche y reposar en el corazón en Jesús. Se trata de un liderazgo evangélico, basado en esparcir estas semillas: vocación-misión, la gratuidad, la escucha activa, la humildad y la cercanía con la realidad. Invita a liderear desde el servicio, la inclusión y la comunión, dejando atrás estilos jerárquicos y autorreferenciales, para construir comunidades abiertas, solidarias y comprometidas con la transformación social y eclesial.

+Algunas experiencias Interculturales e intercongregacionales: En la Amazonía existe un grupo llamado: “equipo itinerante con espiritualidad sinodal a la intemperie”. Es un grupo misionero sinodal, que desde 1988 recorre la Amazonía para acompañar, y defender a los pueblos indígenas y el medio ambiente. Inspirados por el Evangelio y la espiritualidad de itinerancia, promueven una iglesia en salida, flexible y abierta que trabaja en red con distintas instituciones y congregaciones. Se centran en la escucha, el acompañamiento y defensa de los más vulnerables, enfrentando desafíos sociales y ecológicos de la región. La apuesta por la sinodalidad, la colaboración interinstitucional, la presencia gratuita y el compromiso con la vida y la justicia socioambiental, son su objetivo principal.

+Testimonio de la Hna. Roxanna Steffenon de una vida intercongregacional e intercultural dentro de la Conferencia de Religiosos de Brasil (CRB). Desde mayo de 2024 forma parte de la comunidad donde religiosas de distintas congregaciones, culturas y regiones conviven y comparten la misión, la oración y la vida cotidiana. Es una dinámica participativa y corresponsable, donde cada hermana asume periódicamente la coordinación de la comunidad y todas colaboran en los compromisos comunes.

Cada hermana llega con su propia historia, cultura, forma de rezar, de vivir la misión y de comprender la vida religiosa. En un inicio, estas diferencias generan incomodidades y cuestionamientos, porque aquello que para una persona es “normal”, para otra puede no serlo. Salir de los propios espacios de seguridad y abrirse a lo diferente exige desaprender muchas cosas para volver a aprender desde el encuentro.

Por eso, la interculturalidad requiere una decisión consciente de escuchar, permanecer abiertas al diálogo y no renunciar al encuentro, incluso en medio de las dificultades. Poco a poco, aquello que parecía difícil se transforma en una gran riqueza humana y espiritual.

La experiencia permite también descubrir la belleza de los diferentes carismas religiosos y comprender cómo cada congregación vive el Evangelio de manera única. La interculturalidad no es una meta alcanzada, sino un camino permanente de crecimiento, aprendizaje y comunión, lleno de desafíos, pero también profundamente enriquecedor para el presente y el futuro de la vida religiosa.

+La Formación con clave intercultural se puede comparar con un telar: Es el arte de aprender a convivir en la diversidad y diferencia, descubriendo al otro no como una amenaza sino como un don que posibilita un tejido nuevo. Nuestras casas de formación desde esta perspectiva intercultural se podrían visualizar como talleres donde se pueden entrecruzar rostros, culturas, acentos y espiritualidades diversas. Cada hermana(o) llega con la memoria de su pueblo, con heridas y esperanzas, con un hilo único tejido desde su historia y su experiencia de Dios. Por eso necesitamos aprender a encontrarnos sin anularnos. Hay tensiones, diferencias y nudos que solo la paciencia, la escucha y el cuidado pueden transformar en belleza compartida.

Algunos cuestionamientos que nos pueden ayudar en esta búsqueda: ¿Qué voces siguen ausentes en nuestros procesos formativos? ¿Qué culturas hegemónicas continúan ocupando el centro, mientras otras permanecen en los márgenes? ¿Qué modelos de espiritualidad, liderazgo o vida comunitaria necesitan abrirse a nuevas formas de expresión, nacidas de nuestros pueblos y territorios?

 

Les deseamos que todo esto resuene en nuestras comunidades interculturales y nos decidamos desde la fe y el corazón a vivir cotidianamente estas actitudes de la interculturalidad y sinodalidad para que la VC siga siendo mística y profecía del Reino.

Un abrazo: Claudia y Esperanza (CA- Cuba), Dora y Aparecida (Brasil-Argentina) y Margoth y Lola E (Ecuador-México).