A la escucha de Dios y de la vida, en comunidades contemplativas y apostólicas, las Religiosas de la Asunción continuamos respondiendo hoy a nuestra vocación específica en la Iglesia, al servicio de nuestro Mundo: “dar a conocer y hacer amar a Jesucristo a través de la educación para la transformación de la sociedad” Sta. Mª Eugenia de Jesús.
La oración personal y litúrgica unifica nuestra vida en Dios, Bondad Infinita que nos ha creado y redimido en Cristo, el Verbo Encarnado.
Por la meditación y el estudio de la Palabra de Dios, por el rezo comunitario de la Liturgia de las Horas que se intercala en nuestra jornada y por la celebración de la Eucaristía prolongada en la Adoración del Santísimo, reconocemos y adoramos al Dios que sigue obrando en nuestro mundo, y nuestra oración se convierte en alabanza, acción de gracias y petición por el Mundo.
En comunión con la Iglesia y enviadas por ella, hermanas y laicos comparten una misma misión educativa cimentada en la Fe y el Amor a la Verdad, que se desarrolla en colegios, centros de promoción social, residencias para jóvenes y parroquias... adoptando formas y lenguajes de las diferentes culturas de los 33 países donde estamos insertas.
En comunidad cada día se acogen las unas a las otras, construyen y disfrutan con el espíritu de familia que nutre su vocación, y les forma como discípulas, Buscan compartir, vivir, proyectos comunes en la aceptación de las diferencias, el agradecimiento y el perdón.
Una visita que marcó la vida de Lourdes Estos últimos tiempos han sido...
En abril de 2024, las Religiosas de la Asunción en la India abrieron una...
En octubre de 2025, un retiro espiritual de ocho días sembró en mi...
El 15 de agosto, día de la Asunción: los primeros votos de la hermana...