En un mundo que avanza vertiginosamente, donde el motor que dinamiza la vida parece ser las emociones e historias que duran veinticuatro horas y que invita a disfrutar sólo el momento presente -sin parecer importar el futuro-, detenerse y preguntarse sobre dónde dirigir la vida parece contracorriente, por ello damos gracias por la vocación de nuestras hermanas novicias Sheili Lorenzo y Mayela Montoya, quienes el pasado domingo 25 de enero dieron inicio a la etapa de noviciado en la provincia de Centroamérica y Cuba.
La celebración estuvo marcada por la sencillez y el deseo profundo de Sheili y Mayela de seguir profundizando en el seguimiento de Jesús en la familia de las Religiosas de la Asunción. La frase que eligieron para dar inicio a esta etapa fue: “Contigo estoy, ven y sígueme”, la cual denota la certeza de Sheili y Mayela de no caminar solas, sino de ir acompañadas por Aquel que las ha llamado y amado desde antes de nacer.
Las hermanas que brindan su servicio en Nicaragua acompañaron a las novicias en este importante momento y, en comunidad, pidieron que el Espíritu Santo sea quien las guíe y fortalezca en este tiempo donde cada una irá preparando su barro para una entrega más radical a Jesús en la vida consagrada.
Jesús sigue llamando. Y llama a quienes Él quiere y a quienes se detienen a escuchar su llamada con la confianza de que, como dice Santa María Eugenia, es Dios quien conduce todo. Sigamos orando por las vocaciones y por la perseverancia, alegría y fidelidad de cada consagrada.