Durante el tiempo fuerte de la Cuaresma, los cuarenta días de preparación hacia la Pascua, en las Instituciones Escolares de la Provincia de África del Oeste, nuestros jóvenes católicos aprovechan esta ocasión para vivir plenamente su fe a través de prácticas de piedad como el Vía Crucis todos los viernes, después de clase. Dado su entusiasmo, otros alumnos no católicos también se unen, así como las familias católicas del barrio donde se encuentra nuestro Colegio. Los jóvenes, según su nivel de estudios, preparan por turnos las 14 estaciones de la pasión de Cristo, desde su condena hasta su sepultura, con fe y creatividad.
Para nuestros jóvenes, salir de las aulas y dedicar tiempo a este “peregrinaje espiritual” es una oportunidad para manifestar su fe en Dios, que se encarnó en su Hijo Jesús para salvar a toda la humanidad. Al final de cada estación, meditamos con ellos los momentos más intensos del sufrimiento de Jesús, adaptándolos a su realidad como adolescentes y jóvenes. A continuación, un ejemplo de meditación de una estación del Vía Crucis para alumnos de 6º:
«Jesús, estás solo ante Pilato. Nadie habla por ti. Nadie te ayuda a defenderte. Has dedicado toda tu vida a ayudar a los demás, a escuchar a los más pequeños, a cuidar de aquellos que han sido ignorados por otros. Ellos no parecen recordarlo cuando se preparan para condenarte a muerte. Como niño, a veces me siento solo. A veces siento que los demás no acuden en mi ayuda cuando tengo miedo. A veces siento que no se me trata con justicia, sobre todo cuando me reprenden o corrigen. Ayúdame a ser agradecido por lo que has hecho por mí. Ayúdame a aceptar ser criticado como tú, sin quejarme. Ayúdame a rezar por quienes me han herido. ¡Amén!»
Así, con nuestros adolescentes y jóvenes, el Vía Crucis se vuelve concreto y toca su vida. La mayoría afirma que esto les ayuda a profundizar en el amor de Jesús y a realizar actos de penitencia. Es verdaderamente una oportunidad para compadecer a Jesús sufriente y unir sus propias pruebas a su cruz.
Como religiosas de la Asunción, dedicadas a dar a conocer y amar a Jesucristo a través de la educación, nuestro objetivo es acompañarlos en este camino espiritual durante la Cuaresma. Que Dios escuche y atienda sus oraciones. Tras el 10 de marzo, invocamos la intercesión de Santa María Eugenia de Jesús por nuestra juventud en busca de sentido.
Hna. Marie-Madeleine. R.A
Burkina Fasso