Desde el inicio de la Congregación, nuestra Santa Madre María Eugenia de Jesús concebía una colaboración y una participación entre los laicos y las Religiosas para realizar la obra que había emprendido. Hoy más que nunca, es una realidad: varios laicos se comprometen a vivir en colaboración con las Religiosas de la Asunción. Las denominaciones han variado a lo largo del tiempo: amigos de la Asunción, colaboradores… hoy hablamos de “Asunción Juntos”, es decir, laicos y Hermanas juntos por una misma pasión, un mismo carisma.
“Asunción Juntos” es, por tanto, una fraternidad compuesta por hermanas de la Asunción y laicos que, atraídos por la vida de Santa Madre María Eugenia de Jesús y siguiendo sus pasos, desean vivir la espiritualidad y el carisma de las Religiosas de la Asunción.
La Fraternidad de Koudougou en Burkina Faso, en la Provincia de África Occidental, nació en 1994. Sus miembros comparten la convivencia a través de las misas diarias, la Adoración del Santísimo Sacramento, las formaciones, los retiros en los tiempos fuertes de la Iglesia, así como la compartición de la Palabra de Dios en las familias de los miembros. Al ir a las familias de los miembros, las personas de los barrios se alegran de ver a laicos y hermanas juntos, en las casas, simplemente compartiendo la Palabra de Dios y la alegría de estar juntos; ¡es un testimonio vivo de nuestra fe en Cristo Resucitado!
Es en el seno de esta fraternidad de Koudougou donde el Sr. Apollinaire TOHOUMO, después de haberse impregnado del “camino de vida”, que es la carta de los Amigos de la Asunción, decidió comprometerse como laico de la Asunción el 30 de abril de 2026, fecha en la que toda la Congregación celebró el aniversario de la fundación. Estuvo acompañado por la comunidad, los miembros de la fraternidad, así como por colaboradores en la obra educativa. Durante la celebración eucarística, el Sr. Apollinaire recibió la cruz de los laicos de la Asunción como signo de su compromiso, el “camino de vida” como signo de confirmación del camino recorrido y del camino restante por recorrer para continuar viviendo y amando a Jesucristo, para hacerlo conocer y amar.
Deseamos que, al ejemplo del Sr. Apollinaire, otros laicos se comprometan a vivir el “camino de vida” y a trabajar con las Religiosas de la Asunción en la misión de educación transformadora.
“¡Asunción Juntos: un carisma para la Iglesia y para el mundo”!
Hermana Marie-Madeleine AGONOU R.A