La reciente visita del Papa León XIV a España ha dejado una huella imborrable en la Iglesia, pero de manera muy especial en el corazón de la Asunción. Hermanas, laicos, profesores, antiguos alumnos y alumnos llegados de Dalías, Gijón, Ponferrada, Málaga, Vallecas y Madrid participaron en unos días llenos de vibrante y alegre fe, convivencia pacífica y servicio entregado.
Antes del fin de semana, las religiosas de la Asunción fuimos noticia. En la Eucaristía del Corpus Christi, el Papa León XIV usó por primera vez en una gran celebración el histórico «Cáliz de la Reina», perteneciente al Museo de la Almudena. La pieza fue un regalo del siglo XIX de la reina María de las Mercedes a las Religiosas de la Asunción, congregación en la que se educó en París y con la que mantenía un estrecho vínculo afectivo. En 2022, las religiosas regalaron el cáliz al cardenal Carlos Osoro por sus 50 años de sacerdocio, quien luego lo donó al museo de la catedral, custodiándolo hasta esta histórica visita papal.
Bajo el lema “Alzad la mirada”, el encuentro no solo permitió acompañar al Santo Padre en los actos centrales de Madrid, sino que se convirtió en una profunda experiencia de fraternidad y de profundización en nuestro carisma.
La preparación para este acontecimiento histórico comenzó mucho antes de las jornadas de Madrid. Un claro ejemplo de ilusión y creatividad fue el del Colegio de La Asunción de Gijón. Para costear el viaje, 16 alumnos y tres profesores pusieron en marcha una original campaña solidaria que unió la artesanía y las buenas acciones, tejiendo peluches de ganchillo para financiar su meta.
Al llegar a la capital, el esfuerzo se transformó en asombro. El colegio de Santa Isabel abrió de par en par sus puertas para acoger a los peregrinos. “Nos recibieron con los brazos abiertos, haciéndonos sentir parte de su familia”, relata Mercedes, una madre de Dalías que viajó junto a su hijo Blas. Para los jóvenes de 1º de Bachillerato de Dalías, como Mario, Blas y Gabriel, a pesar del esfuerzo del viaje, “cada momento mereció la pena” al reencontrarse con amigos de distintas ciudades.
Momentos de un fin de semana inolvidable
Destacar estos momentos de profunda carga espiritual y comunitaria:
Ecos del Corazón
“Nuestro carisma sigue vivo. Sentí profundamente la alegría de caminar juntos, unidos por un mismo espíritu. Fue una verdadera gracia compartir estos días con hermanas, jóvenes y laicos que desean vivir el Evangelio desde la cercanía y el servicio. Como familia Asunción, estamos llamadas a ser una presencia acogedora y valiente, especialmente entre los jóvenes y los más vulnerables”. Bego Vila, ra
“Evangelizar en lo cotidiano. Como educadora, la llamada a acompañar y escuchar de verdad resonó dentro de mí. Este encuentro me recordó que la evangelización empieza en lo cotidiano: en una conversación, en una mirada o en el cariño con el que realizamos nuestro trabajo”. Ana Mata, profesora del Colegio La Asunción, Gijón
“Ver despertar corazones”. El viernes comentaba con mis compañeros que este fin de semana iban a pasar COSAS (con mayúsculas). Y no me equivocaba. He visto despertar corazones... Escuchando al Papa, he comprendido mejor que el servicio es una forma concreta de vivir el Evangelio. Quien pasa de verdad es Cristo”. Pilar Muñoz, profesora de Asunción Vallecas
Una Iglesia que "cruza el umbral"
La visita del Papa León XIV, después de estar en Barcelona, también extendió sus ecos a otros rincones de la geografía española. Fue muy significativo su paso por Tenerife, donde se vivió un encuentro centrado en la dignidad y el acompañamiento a las personas migrantes. Allí, el Santo Padre recordó una idea que sintoniza plenamente con los valores de la Asunción: “acoger no es solo abrir una puerta, sino ayudar a cruzar el umbral y caminar juntos”. Las hermanas de la comunidad de Santa Cruz y de la Comunidad internacional fueron afortunadas al poder vivir muy de cerca la visita de León XIV. Es la primera vez que un Pontífice visita las Islas Canarias.
De regreso a las aulas y a las comunidades, los profesores de la Asunción Ponferrada sintetizan el sentir general: el mensaje del Papa es una invitación directa a “ser protagonistas de un mundo mejor... poniendo siempre el amor, la fe y el servicio en el centro de nuestras acciones”.
En todas las etapas de su viaje ha mostrado una gran humanidad, una gran capacidad de escucha y un deseo de estar cerca de los preferidos de Dios, los que sufren por cualquier causa, abriéndonos a mirar de frente la migración, resaltando la dignidad que toda persona tiene y animándonos a comprometernos en la construcción de una única familia, en el amor.
Todo lo vivido ha sido gracias a la colaboración voluntaria, tanto en la preparación de talleres, acogida, comunicación, organización y gestión, de todos los que somos Asunción. Es justo y necesario agradecer que el servicio generoso y sin medida merece la pena porque construye Reino.
Con el corazón lleno de gratitud y un renovado impulso apostólico, la Familia Asunción regresa a sus actividades cotidianas rebosando de agradecimiento, sabiendo que la Iglesia, en la que caben todos, está viva. ¡Sigamos alzando la mirada!
Equipo de comunicación
Provincia de España