local_offer Religiosas

La Asunción en el sur de Quito: 25 años al servicio de la vida

L eventViernes, 30 Octubre 2020

¡El Señor ha estado grande con nosotros

y estamos alegres!

Salmo 125, 3

Original-Castellano

«Hay tiempo para todo bajo el sol», hoy en Ecuador estamos en tiempo de agradecer. Agradecer la vida y la presencia de nuestra congregación en este pequeño país al sur de América.

Decidimos que estos 25 años de presencia en la capital ecuatoriana sea celebrada a nuestro estilo, es son de familia y recordando lo que ha sido para nuestra Provincia la vida en misión compartida puesto que también cumplimos 25 años de configurarnos como una Provincia autónoma de la Congregación.

Fueron 3 días de encuentro virtual donde percibimos la alegría del encuentro, de recorrer y releer juntos estos últimos 25 años de camino como una gran familia, tuvimos la bendición de compartir con rostros de la Asunción en diferentes partes del mundo. La sensación del lazo morado que nos une se lo sintió profundamente y con ello el deseo de recordar juntos nuestra historia para fortalecernos y animarnos a seguir.

El hilo conductor durante estos días fue «EN MEMORIA AGRADECIDA». Así comenzamos a volver a pasar por el corazón lo vivido durante estos 25 años…

 

Día 1: Un poco de historia, 12 de septiembre de 1995: “Hoy llegan las hermanitas”

Fue la comunidad de Guayaquil que se encargó de recordar la llegada de nuestra Congregación a Quito, Ascensión González compartió con emoción aquel 12 de septiembre de 1995, cuando ella, junto con Lucía Laiz, Teresita Vélez (+) y Elvira Meza llegaron enviadas de parte de la congregación a quedarse entre los moradores del Oriente Quiteño en la Parroquia que hoy conocemos como “Santa María de la Argelia” y que en ese entonces se llamaba “San Antonio María Claret” , con la misión de iniciar una nueva fundación en Quito. 

Llegadas desde Cuenca y con la protección de la Virgen del Rocío, se introdujeron en el Oriente quiteño, esperadas y acogidas por el barrio y recibidas por la Sra. Eugenia Brito y su hija Patricia Conrado junto con toda su familia, quienes les abrieron las puertas de su casa y la prestaron para vivir en ella.

“… nos dimos por acogidas en la Parroquia “San Antonio María Claret” de la Argelia, el cariño y la alegría era grande de parte de unos y otros. Al recordar los primeros pasos, lo que nos da consistencia y nos sostiene es el ambiente fraterno que nos vinculó desde el primer momento con los sacerdotes, con esta comunidad de claretianos que nos recibía. Lo primero fue conocer, tomar contacto, situarnos en el medio… Los claretianos nos confiaron desde los inicios la responsabilidad pastoral de la zona de la parte de arriba: Mirador, la Argelia Alta, Aida León, y Oriente Quiteño. Ellos tenían lo estrictamente sacramental, nosotras complementábamos, preparábamos la catequesis y el contacto directo con la gente” cuenta Ascensión González en su reseña (https://www.youtube.com/watch?v=oOMWcNX-UeQ&pp=wgIECgIIAQ%3D%3D). 

               Este primer día se caracterizó por reconocer la vida engendrada tanto para los moradores del barrio de la Argelia como para la Congregación desde la experiencia de esta comunidad. Ese día cerramos el encuentro con los testimonios de Nidia y Rocío, quienes habían tenido la bendición –decían ellas- de haber podido ser parte de esta historia.

Día 2: ¿Qué rayo del Carisma de la Asunción te marcó?

               Entre salmos y cantos, seguimos en el camino. La Asunción es un estilo de vida que se transmite, nuestro carisma se contagia y pasa de unos a otros desde la alegría y  la contemplación que nos caracteriza.

En este segundo encuentro recordamos  que  "… estamos llamadas a honrar el misterio de la Encarnación y la persona sagrada de Jesucristo” día a día, en nuestra acción diaria desde el lugar en donde nos desenvolvemos, partiendo siempre del amor y fidelidad de Dios con una mirada a la transformación de la sociedad, principio fundamental de nuestra vida.

  Compartimos el gesto de transmisión de la luz junto con el testimonio de algunos laicos y laicas que caminan en misión compartida con nuestras hermanas en las diferentes comunidades luz que nos invita a seguir con alegría, esperanza y agradecimiento.

 

Día 3: Reestructuración ¿en qué ha consistido? y ¿qué ha provocado esto en nosotras?

Nuestro tercer día de encuentro se vio envuelto en los desprendimientos gozosos que hemos tenido a lo largo de estos 25 años de camino como Provincia. Si el día anterior movimos nuestros corazones desde nuestro ser Asunción y todo lo que implica, ahora nos tocaba dar gracias por todos aquellos lugares en que hemos permanecido y por otros que hemos tenido que dejar: Calpi, Santiago de Chile, la tercera en Guayaquil. Espacios, familias, recuerdos amorosos que llevamos en el alma y en el corazón.

 Esta experiencia de reestructuración es parte de nuestra historia como Congregación,  y como Provincia lo hemos acogido con entrega, disposición y alegría. Revivimos, recordamos, traemos a la memoria los sucesos acontecidos y vividos, que nos dan el impulso de seguir andando y hacer presente el Reino.

Es este estilo de entrega: hasta las fronteras de la humanidad e impulsadas por el Espíritu, lo que nos moviliza a buscar otros lugares de encuentro y de generar vida desde la fragilidad y la periferia. Así, en enero de 2019,  nace la comunidad de Muisne, casi tres años después de haber sido epicentro de un terremoto.

Es una certeza que “El Señor ha sido grande con nosotras y por eso estamos alegres”, nuestra Provincia está en movimiento, nuestra Provincia está activa, nuestra Provincia está agradecida profundamente por todo lo que El Señor ha sido con nosotros.  Y “¿cómo pagaremos todo el bien que nos ha hecho?”. Seguimos en camino, seguimos con esperanza desde la fidelidad de este Dios Amor y Bondad.

Comisión de Comunicación Ecuador