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Provincia de Rwanda - Tchad:Entrevista con Sr Cesarie Marie

P eventMartes, 25 Enero 2022

Entrevista a la Hermana Césarie Marie MUKARWEGO

Por la hermana Marie Rose Mukamana

 

  1. Sor Césarie Marie, acaba de celebrar sus 50 años en la Congregación de las Religiosas de la Asunción. ¿Qué te ha hecho tan feliz al seguir a Cristo?

¿Qué me ha hecho feliz al seguir a Cristo? ¡Eso es precisamente el seguimiento de Cristo! ¡Haber sido seducida por Él, amar con un amor incondicional, ser amada con una libertad sin igual! Este amor real y personal ha sido mi felicidad y me dejé llevar por Él con mi fragilidad y mi gran pobreza conocida solamente por mí. Esta alegría ha sido como un inmenso regalo recibido en el momento de mi profesión perpetua y nunca me ha abandonado. 

Mi alegría fue también vivir esta consagración dentro de la comunidad de la Asunción. La Asunción me ha conducido desde mi niñez hasta hoy. Me encanta el espíritu de familia que la caracteriza.

  1. Para ti, ¿qué significa ser religiosa de la Asunción en el contexto de la cultura ruandesa?

Este espíritu de familia de la Asunción es uno de los elementos que está profundamente ligado a nuestra cultura ruandesa. Digamos también que la dimensión comunitaria de nuestro carisma de la Asunción es una realidad que vibra en el corazón de una ruandesa. Me siento profundamente ruandesa y profundamente asuncionista. Una de nuestras Superioras Generales dijo que la cultura ruandesa tiene un fuerte vínculo con la cultura Asunción. Esta armonía es una gracia por la que estoy profundamente agradecida a Dios. Esto me ha permitido ser yo misma en la Asunción.

  1. Durante estos 50 años, ¿cuál es la frase de María Eugenia que más te ha acompañado?

Esta pregunta me pone en un aprieto. Tengo varias frases que me han acompañado.

Captemos la más relevante que a menudo me gustaba comentar en los cursos con las hermanas jóvenes: "Es una locura no ser lo que uno es con la mayor plenitud posible" ¡Y María Eugenia lo dijo en el momento en que atravesaba una pequeña crisis de fe!

  1. ¿Cómo se puede hablar de la vida de una religiosa de la Asunción guardando el equilibrio de los tres polos: oración-comunidad-apostolado?

En primer lugar, quiero agradecer a María Eugenia que haya querido la unidad de estos tres elementos innegociables de las Religiosas de la Asunción. Esta unidad de nuestra vida es un gran desafío hoy en día. No se trata solamente de equilibrio entre horarios y ritmos, sino que es una unificación interior que marca todo nuestro ser de mujeres consagradas de la Asunción. Como religiosas de la Asunción, estamos invitados a mirar constantemente con fe las realidades de nuestra vida y de nuestro mundo, nuestras relaciones y nuestra misión. La oración se vive en comunidad y se convierte en el lugar de nuestra comunión fraterna y en la fuente de nuestra fecundidad apostólica. Una religiosa de la Asunción debe vivir esta perspectiva única en todo lo que hace. Lo concretamos y lo celebramos en los momentos de oración y de vida comunitaria en los que experimentamos amar y ser amados. Esto requiere que nos organicemos para vivir esta realidad.

  1. Durante estos 50 años que has vivido en la Asunción, seguramente has encontrado dificultades que sobrepasar pruebas que superar y obstáculos que vencer. ¿Cuál es el secreto que te ha permitido mantenerte siempre firme a pesar de las dificultades que nunca faltan?

Mi secreto ha sido la oración, en general.  Fue allí donde el Señor me dio fuerza y valor.

Pero la Eucaristía celebrada cada día se ha convertido en un lugar de encuentro y de curación, un momento de ofrecimiento al Señor en comunión con el ofrecimiento de Cristo al Padre y a la humanidad. En la adoración que prolonga la Eucaristía, expone a Jesús cualquier situación problemática para que la viviera conmigo o con los que llevaba en mi interior.

La liturgia me llevó a momentos de gran actividad, de soledad y de dificultades en la oración, por ejemplo.

 

  1. Al celebrar con alegría el jubileo de los 50 años de vida religiosa, ¿qué mensaje darías a los jóvenes?

Les diría: "Sed felices estando con Cristo. Dejaos seducir por Él y permitid que os transforme para ser mujeres entregadas a Él sin medida, mujeres apasionadas por el Reino.  No tengáis miedo de dejarlo todo para estar solo con Él. No tengas miedo de ti misma. No tengas miedo de tu fragilidad. Te quiere tal y como eres.

Abrid vuestros corazones a los pobres y aprenderéis a haceros pobres vosotros mismos para identificaros con Cristo pobre.

La vida religiosa es posible incluso en estos tiempos de grandes cambios tecnológicos y socioculturales. Basta con estar decidido para seguir a Cristo cuando has escuchado su llamada a la vida religiosa.

Siéntete orgulloso de ser lo que eres con la mayor plenitud posible".