El cuarto domingo del tiempo de Cuaresma, llamado domingo de Laetare, marca una pausa de alegría en el camino hacia la Pascua. Este día fue para nosotras una fuente especial de gozo dentro de nuestra congregación, especialmente en la Provincia Rwanda-Chad, con la celebración de los primeros votos de dos novicias: Césarine Marie de Dieu Miséricordieux y Anuarite Marie Janvière du Verbe Incarné.
La víspera de este acontecimiento, las hermanas, los laicos y los jóvenes de la Asunción se reunieron para la transmisión del CGP. Gracias al testimonio y al compartir de la Hermana Claire Josée y del señor Innocent, cada participante pudo apropiarse mejor del contenido del CGP y de la experiencia del Comité Assomption Ensemble. Este encuentro preparó los corazones para la gran alegría que culminaría con la acogida de los primeros votos de las dos novicias.
Durante las vigilias que abrieron la celebración, las novicias presentaron símbolos acompañados del testimonio de su vida y de su camino con Dios. Para una de ellas, las manos extendidas ante una botella de agua expresaban una vida orientada hacia Jesús, Verbo encarnado y fuente de agua viva. Para la otra, el nido, el huevo y la vela encendida simbolizaban una vida frágil llamada a crecer dentro de la congregación y de la Iglesia, iluminada por la luz de Cristo.
Las novicias y junioristas, responsables de la animación litúrgica, realizaron muy bien esta misión. En su homilía, el párroco de Kabuga, el padre Ildefonse de los Padres Palotinos, supo relacionar las lecturas del día con el acontecimiento celebrado. Subrayó que la mirada de Dios es distinta de la de los hombres, evocando la vocación de David, e insistió en la obediencia y la confianza del ciego de nacimiento del Evangelio. Se dirigió así a los padres y a las novicias llamadas a pronunciar sus votos.
Tras el canto de acción de gracias, las nuevas profesas expresaron su gratitud a Dios, a sus padres, profesores y catequistas, así como a la Iglesia, la congregación y todas sus formadoras.
La celebración continuó en un ambiente fraterno y festivo, con una comida compartida, danzas y presentaciones culturales realizadas por las novicias, además de varias intervenciones. Los padres manifestaron su gratitud por el camino recorrido por sus hijas y por todas las personas que las acompañaron. El párroco de Kabuye expresó su alegría al ver en las hermanas mayores y en las jóvenes profesas una esperanza viva para la Iglesia y la vida consagrada, invitando a todos a seguir orando por las vocaciones.
En su intervención, nuestra Hermana Provincial explicó a los padres el significado de los tres votos religiosos: la castidad, como camino hacia un amor más grande y una fecundidad espiritual; la pobreza, entendida no como miseria sino como libertad interior frente a los bienes; y la obediencia, vivida como búsqueda y acogida de la voluntad de Dios a través de mediaciones humanas. Después anunció los nombramientos: Anuarite Marie Janvière es enviada a la comunidad San Agustín de Atrone II en Chad, mientras que Césarine Marie se incorpora a la Casa provincial de Gikondo.
A las 18:30, la alegría continuó con la celebración de las vísperas, seguida de la cena y de una velada intercultural animada con cantos y danzas. Este momento de compartir alegró profundamente a la asamblea. La jornada concluyó con una bendición, sellando en la paz y la acción de gracias esta hermosa celebración.
En verdad, «la alegría de Dios es nuestra fortaleza»: canta en nuestros corazones, ilumina nuestro camino y estamos felices de compartirla con ustedes.
Las novicias de la Provincia Rwanda-Chad